Planear un viaje a Marruecos puede generar muchas preguntas. Hemos reunido las más comunes aquí para ayudarte a preparar un viaje inolvidable.
La primavera (marzo a mayo) y el otoño (septiembre a noviembre) se consideran generalmente los mejores momentos para visitar.
Muchas nacionalidades, incluyendo ciudadanos de EE. UU., Canadá, Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda y la UE, no necesitan una visa para estancias turísticas de hasta 90 días. Solo necesitas un pasaporte válido por al menos 6 meses más allá de tu fecha de entrada.
Nota: Siempre verifica los requisitos actuales con la embajada de Marruecos en tu país antes de viajar.
Marruecos es un país musulmán conservador. Aunque ciudades como Marrakech son modernas, es respetuoso vestir con modestia.
Sí, el alcohol está disponible en hoteles, restaurantes con licencia, bares y supermercados. Sin embargo, está prohibido beber en espacios públicos o cerca de mezquitas. La mayoría de los restaurantes tradicionales de la Medina pueden no servir alcohol, pero muchos lugares orientados al turismo sí lo hacen.
Dar propina es costumbre en Marruecos. No es obligatorio pero muy apreciado.
Marruecos es generalmente un país muy seguro para los turistas. El gobierno otorga una alta prioridad a la seguridad turística. Delitos menores como carterismo pueden ocurrir en zocos abarrotados, así que ten cuidado con tus pertenencias, pero el crimen violento contra turistas es extremadamente raro.
Generalmente se recomienda limitarse al agua embotellada para beber y evitar cualquier malestar estomacal, ya que tu cuerpo puede no estar acostumbrado a los minerales locales. El agua del grifo suele estar bien para cepillarse los dientes en las principales ciudades.
Viajar a Marruecos es un festín para los sentidos, pero un poco de conocimiento local ayuda mucho a convertir un buen viaje en uno excelente.
Escucharás esta frase constantemente. Significa "Si Dios quiere". Refleja una creencia cultural de que el futuro está en manos de Dios. Si preguntas si el autobús llegará a las 2 PM, la respuesta será "Insha'Allah". No es una excusa para la tardanza, sino una mentalidad de flexibilidad. La paciencia es una virtud aquí.
Comprar en la Medina no es solo una transacción; es un compromiso social. Los precios rara vez son fijos.
Aunque el francés se habla ampliamente y el inglés está creciendo, usar algunas palabras de Darija (árabe marroquí) abre puertas y corazones.
Marruecos es increíblemente fotogénico, pero la gente es reservada. Siempre pide permiso antes de tomar fotos de locales, especialmente en áreas rurales. Algunos pueden pedir una pequeña propina (10-20 Dhs) por una foto, lo cual es un intercambio justo por su tiempo.
Nuestro equipo de expertos locales está listo para ayudarte a planificar cada detalle de tu aventura marroquí.